Abalorios

Afuera: el tiempo del mundo.

-Dime, entonces, ¿De verdad se ha acabado esta historia?

La normalidad es un camino pavimentado: es confortable para caminar, pero ninguna flor crece sobre él.

Vincent van Gogh (1853 - 1890)
Pintor neerlandés (via almiranteb)

Sé suave. No permitas que el mundo te endurezca. No permitas al dolor hacerte odiar. No permitas que la amargura se robe tu dulzura.

Kurt Vonnegut (1922 - 2007)
Escritor estadounidense (via almiranteb)

Yo quiero ser feliz de una manera pequeña. Con dulzura, con esperanza, con insatisfacción, con limitación, con tiempo, con perfección.

—Martín Adán, La casa de cartón.

Liar

—Mumford and Sons

sirlamelot:

Esta es una de las canciones más hermosas que he subido. También la más triste.

Artista: Mumford and Sons

Canción: Liar

Letra:


I know that things are broken
And though there’s too many words left unsaid
You say you have spoken
Like the coward I am, I hang my head
And you lay careless your head on my chest
And don’t even look at me looking my best
And all these things I can’t describe
You would rather I didn’t try
But please don’t cry, you liar
Oh please, don’t cry, you liar
They told me love was a fortress
And I had never put it to the test
And all the while I relied on this honesty
Well in love we are but amateurs at best
But please don’t cry, you liar
Oh please, don’t cry, you liar
Oh please, don’t cry, you liar
Oh please, don’t cry, you liar
You’re leaving for your last kiss
And who in this world could ask me to resist
Your hands cold as they find my neck
All this love that I’ve found I detest

(vía toploion)

(vía toploion)

Otra vez empezar a quererte, otra vez encontrarte en el café de la mañana sin que tanta cosa irrenunciable hubiera sucedido

—Julio Cortázar (via fuckyeahjuliocortazar)

(vía almiranteb)

foreverdai:

Ups..

foreverdai:

Ups..

(Fuente: ForGIFs.com, vía anticicl-n)

karinalugo:

(8

(vía anticicl-n)

(Fuente: diigress, vía elpendejoiluso)

Amnistía

Fue un día después de saber los resultados de las elecciones. Alejandro nos explicaba con datos precisos que en el 405 a.c. Hubo en Atenas un golpe de estado que derramó mucha sangre. Eso no nos sorprendió porque siempre ha habido golpes de estado y siempre se ha derramado mucha sangre (de hecho, con golpes de estado o no). La cuestión es que en el 403 a.c. se firmó en Atenas una amnistía bajo la consigna de “La política del perdón”. El decreto se promulgó para aquellos que habían participado en la rebelión donde hubo derramamiento de sangre y muerte. La disputa dejó a la ciudad en medio de una lucha interminable y desgarradora, y los ateniences entendieron que sólo si se perdonaba a aquellos que habían participado podrían aspirar a encontrar de nuevo prosperidad para Atenas. Se proclamó el decreto, y no se permitió que en la memoria colectiva quedara grabado ni el conflicto, ni el asesinato, ni el resentimiento. Se fue configurando una nueva memoria, con muros blancos en donde quedaba alguna huella en donde, poco a poco, se iban borrando con cal los nombres de los muertos.

Alejandro contó la historia de manera extraordinaria. Yo aquí reproduzco fragmentos de lo que fue una narración amena, con la propia conciencia de que mi memoria ha fallado.  Hoy he vuelto a recordar esa historia porque me he encontrado la referencia a esa Amnistía en un libro.

Todo nuevo soporte cambia la manera en que se generan sus textos. Eso implica que el texto cambia, también, de forma. La voz que se pierde de Alejandro, la lectura volátil de un artículo en un libro, es todo lo que queda de las voces de algunos griegos en el 405 a. c. que decidieron concientemente borrar lo que había pasado de la memoria de cada uno, no transmitirlo de generación en generación, guardar silencio, para poder seguir.

Pero ahora no estoy segura de que esa haya sido la historia que Alejandro contó aquella vez, entre cerveza y cerveza, en un bar de Copilco. En todo caso, ante el luto general y un día nublado de julio, quizá fue la historia que quise escuchar.